EL RAPTO

Posted on julio 22, 2011

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EL RAPTO

CARE

El Gavilán Pollero

Era una tarde calurosa sobre un crepúsculo rojizo, donde las nubes se tiñen de rojo y el Sol de igual color, por el inmenso calor y espesa humareda por la quema de milpas, el ambiente dentro de las casas del pueblo es muy acalorado, azotala brisa caliente y sofocante, cuando entra la noche la gente empieza a verse sentada en sus butacas en sus puertas. En uno de esos barrios del pueblo y a la orilla del lago, en una de las esquinas, empieza a juntarse la muchachada para jugar matado, entre ellos dos grandes amigos de infancia; Juan y Miguel, Juan era gordito y Miguel era flaquito, los dos empezaban a cursar la prevo, les apodaban el número 10 porque sólo juntos andaban; pues bien, era allá por el mes de marzo o abril, días calurosos cuando se acercabala Semana Mayor, era para los dos amigos una semana de respeto, por las procesiones y más por el Santo Entierro que por el recorrido que hacía entraba a la iglesia bien tarde y eso era lo que les gustaba; Juan el gordito era el más responsable y Miguel el flaquito era menos responsable y más travieso, los dos como estaban en la edad de las noviecitas, no les faltaba andar picando de flor en flor, pues tenían sus noviecitas, de muchachitos; pero quien iba a decir que esa Semana Santa iba ha hacer para Miguel el flaquito el inicio de su ODISEA, porque conoció y le puso el ojo a una linda patoja llamada Berta al principio ella no sabía que le gusta a Miguel, pero Miguel se lo hizo saber así con mandaditos de muchachitos y cuando iba Juan y Miguel por la calle y se encontraban con Berta, el gordo le señalaba al flaco corno quien dice, “Aquí está tu amor”.

Así empezó el amor entre Berta y Miguel el flaquito, pasaron los meses y Miguel y Berta se hicieron novios pero como estaban en la edad en que no se piensa en casarse, Miguel el flaquito, tenía un poquito de Don Juan Tenorio y andaba picando de flor en flor y dio como resultado que terminara sus relaciones con Berta, a los dos meses volvieron otra vez a ser novios, desde ese entonces los padres de Berta le empezaron a prohibirle que anduviera con el flaquito de Miguel porque decían que Miguel era muy poca cosa para su hija, pero como se dice “Lo prohibido es lo que más gusta”, los dos adolescentes que estaban ya por los l8 y 15 años, se encapricharon más aún y se enamoraron más de lo que estaban; pero que trabajo pasaban los infelices novios para poder verse, porque a Berta ya no la dejaban salir a la calle, por tal de que no se viera con el DON NADIE, de Miguel, pero como no faltaban los amigos, ellos les hacían el favor de llevarles los recados, papelitos  para citarse en algún lugar y poder verse siquiera unos minutos. Fue una noche, esas de vacaciones cuando Miguel y Berta, pudieron bailar en una fiesta, tranquilos, pero al salir –ahí  estaba la mamá esperándola y, que gritada le dio a Berta, le pegó frente a la gente; cómo sufría el pobre de Miguel, por lo que le hacían a su noviecita, para ese entonces ya sólo en ella pensaba y de esas clases de situaciones eran lo que pasaban o tenían que soportar por parte de los padres de Berta, al otro día de cada suceso retumbaba en las cocinas los acontecimientos de la noche anterior, toda la gente decía que por qué no los dejaban tranquilos, pero todos esos sufrimientos hacían crecer en Miguel el flaquito el deseo de RAPTAR a su prometida, pues los dos estaban de acuerdo.

Transcurrió el tiempo y los novios siguieron soportando su ILIADA, los dos se hicieron profesionales, en cuanto se recibió Berta, los padres la mandaron al extranjero para que se olvidara de Miguel, pero Miguel era un tipo de decisión y que conseguía lo que quería y se proponía, cada mes ahorraba, pues ya trabajaba y se iba a ver a su prometida al extranjero, el amor entre los dos seguía latente y los padres de Berta no sabían que Miguel viajaba seguido para ver a Berta y corrían la voz por el pueblo de que su hija tenía novio y se iba a casar, pero estas habladurías sólo contribuyeron a que Miguel se apresurara a raptarse a Berta, fue en los días de las fiestas del pueblo cuando Miguel habló con Berta, que si lo quería que se fuera con él, pero como Berta estaba cansada de tanto sufrimiento y mal trato de parte de sus padres y quería a Miguel, se vino para el pueblo en uno de esos días de fiesta y esa misma noche que llegó, se casó por lo civil y a los quince días se fueron a la capital a casarse por la iglesia, los padres y familiares de Berta no creían que se hubiera salido; fue un acontecimiento que gustó a mucha gente del pueblo por el valor de Miguel y su decisión de casarse con Berta, sin el consentimiento de sus padres. Dicen que decían los padres de Berta que ya no la querían ni ver en pintura pero los sentimientos siempre vencen y doblegan a las personas; tiempo después los padres de Berta le mandaron a decir que llegara a su casa

que iba a ser bien recibida y así fue, se arregló la situación de Berta, pero a Miguel hay veces que viene a su memoria cómo lo trataron y se porta un poco duro con ellos, ahora la familia es feliz porque ya tiene hasta un heredero que los vino a bendecir.

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