LAS SAGRADAS CALAVERAS

Posted on agosto 8, 2011

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LAS SAGRADAS CALAVERAS

 

La tradición es una transmisión de leyendas, doctrinas, ritos, costumbres, etc. a perpetuidad, de palabra oral o escrita.

 

San José, Petén, es rico en sugestivas tradiciones, al mismo tiempo que es un bellísimo y atractivo lugar. Su antiguo nombre maya es Ixtutz, que significa corozo, pues estaba poblado de estos árboles. Fue creado por Acuerdo Gubernativo en 1851 .

 

Desde tiempos remotos cada primero de noviembre se lleva a cabo la Procesión de las Sagradas Calaveras por las calles de la población. En sus inicios eran doce calaveras, algunos aseguran que ocho, actualmente son tres. Estas calaveras pertenecieron a los ancianos del lugar que, después de varios años de fallecidos, fueron llevadas a la iglesia para mantener vivo el recuerdo del difunto. Durante el año permanecen guardadas en una urna de cristal.

 

El Día de Todos los Santos, doblan las campanas con olor a muerto. Por la noche, después del acto ritual, sale de la iglesia en procesión la calavera que le ha tocado el turno, una cada año. Lleva adornada la frente con una cruz de cera. El motivo de la procesión es rogar a Dios por el descanso eterno de las almas. El recorrido es acompañado de rezados, candelas, faroles, cohetillos, etc.

 

Al visitar el primer hogar, la calavera es recibida por la familia y colocada en el altar previamente preparado para ello. Terminado el acto ritual se ofrece a los devotos presentes toda clase de comida, principalmente típica como los famosos bollos peteneros, no faltando la bebida. La procesión continúa para visitar los hogares que faltan según lista elaborada. Al concluir la última visita, la calavera regresa a la iglesia. El siguiente año, sale la misma calavera en devota procesión.

 

Se han tejido fascinantes leyendas con relación a las calaveras como las que siguen:

 

En cierta ocasión un señor dejó en el trayecto la procesión para ir a tomarse los traguitos. Tantos serían que fue a parar al cementerio, pero en éste sólo habían calaveras. ¿Alucinación o realidad?

 

Otro señor halló unas calaveras y las fue a enterrar en el patio de su casa. Durante las noches oía ruidos, le movían la hamaca se le representaban las calaveras. No podía vivir en paz. perdió la razón y al poco tiempo murió.

 

Se cuenta en la población de un sacerdote que no creía nada sobre las calaveras. Cuando llegó a dormir a su cuarto en la misma iglesia no pudo conciliar el sueño a causa de los ruidos, llantos y lamentos que escuchaba por el sacrilegio cometido. Durante nueve días ofreció la misa por el eterno descanso de las benditas almas del purgatorio.

 

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