PAVOROSO INCENDIO

Posted on agosto 8, 2011

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PAVOROSO INCENDIO

Han transcurridos muchos años, los palimpsestos apenas guardan pequeños retazos en la memoria que la senectud va carcomiendo en el transcurrir de los días.

Solamente cae en mi memoria el mes de mayo de mil novecientos cuarenta y nueve, una mañana muy calurosa, podría decirse que rayaba en demasía cuando según el decir, después del acontecimiento, que se inicio en casa de los hermanos Alvarado cuando unos niños jugaban con fósforos, que cayeron en un montón de zacate de sabana (el que se usa para embarre), este prendió fuego y fue uno de los incendios más gigantescos que haya visto en mi vida.

No quiero pasar desapercibido que en ese tiempo en la mayoría de casas se usaba horconadura de ocote, (corazón de pino) que abunda en Dolores. Jamás se había tenido problemas con ese material. Sin embargo en esta ocasión la resequedad del huano y una circulación periférica de aire caliente comenzó a enviar pelotas de fuego que saltaba de vivienda en vivienda, en la parte central del pueblo, esto llenó de angustia y dolor a la gente, la mayoría de escasos recursos.

Recuerdo que mi compadre Gilberto Bolón y su servido parados a media calle, horrorizados ante tremendo suceso, tratábamos de orar suplicando a Dios nuestro señor por una lluvia torrentosa. Pero no fuimos escuchados, apenas unas gotitas y el incendio siguió en su apogeo. No había en ese entonces cañerías de agua. Era un sacrificio la cadena de aguadores que venían del pozo, costaba que se reuniera agua. Fue una lucha tenaz de los vecinos la que pudo sofocarlo.

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