CAPITULO XIX – MUNICIPIO DE SAN JOSE – CREACION – DESCRIPCION

Posted on octubre 29, 2011

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CAPÍTULO XIX

Municipio San José – Su creación – Descripción

 

Este municipio está limitado, al norte, por el Estado mexicano de Campeche, sirviendo de divisoria la línea reconocida por Guatemala y México en el Tratado de 1882; al Este, con el municipio de Ciudad Flores desde la aldea El Remate, en línea recta hasta la frontera mexicana; al sur, con el mismo municipio, de la cabecera departamental, teniendo el lago de por medio; y al poniente el municipio San Andrés, separados por una línea, que partiendo de la orilla del lago, desde un punto marcado con una cruz de madera, sigue rectamente de sur a norte, hasta la frontera con México.

 

Esta demarcación se hizo en el año de 1909, de orden de la Jefatura política departamental, provisionalmente, para evitar los conflictos jurisdiccionales que ocurrían con frecuencia, por motivo de los arbitrios municipales de extracción de chicle, correspondientes a cada municipio, por no estar deslindados ambos. El municipio fue fundado por acuerdo gubernativo del año de 1851, y de la comprensión superficial no se puede dar detalles, por no estar medida.

 

Dentro del territorio no existen ríos de consideración, sólo dos arroyos que son el Cantetul y el Chacocote, ambos afluentes del río San Pedro; tiene las lagunas de Santa Cruz, de 250 varas de largo por 60 de ancho; las del Bambunal, Sibal, Los Pescados, La Reforma, Los Camarones, El Limón y La Correa, todas de agua dulce, conteniendo gran cantidad de peces, lagartos, tortugas y camarones.

 

La formación del suelo es bastante calcárea; en las orillas del lago ltzá abundan los guijarros, mucha arena, piedras, peñascos, canteras muy apreciables para hacer lápidas mortuorias y monumentos, imitando el mármol y el alabastro; en las cercanías de la aldea de El Remate a inmediaciones de la orilla del lago, existe una mina de yeso, lo mismo que en las riberas de la laguna de El Sibal.

 

En los bosques se encuentran en grandes cantidades, las maderas de construcción y de ebanistería, tales, como: cedro, caoba, granadillo, palo de tinte, chaltecoc o palo para marimbas, ébano, quiebra-hacha, chaltemuch, ramón, manchiche, pimiento, mora y jobillo; plantas medicinales, como el jengibre que se usa como aperitivo, el achiote, cuyo fruto transformado en pasta, sirve para curar las quemaduras; el apazote y el ajo, que se usa como vermífugo; el ricino, como purgante; la corteza del ciricote, como espectorante y el palo mulato, como sudorífico; asimismo, hay venenosas como los hongos colorados, el camotillo, la recina del chechén y el equiché que son cáusticos.

 

La fauna la forman infinidad de animales selváticos, como el tapir, el puma, tigre, tigrillo, el oso colmenero y hormiguero, micos y monos chillones o saraguates, mapaches, pizotes, onzas y ardillas. Entre las aves, se distingue el pavo dorado por su hermoso plumaje; el faisán, los cojolitos cuya carne es deliciosa; las codorñices, perdices y otras muchas; en las orillas de sus lagunas

se miran garzas blancas y morenas, correas, alcatraces, patos, malaches o cuervos marinos.

La cabecera del municipio es el pueblo de San José, con una población de 467 habitantes, la mayoría de raza Maya; está situado a la orilla del lago del Petén, a 135 metros sobre el nivel del mar, y a dos leguas de la cabecera del departamento; la población descansa sobre una loma, adornada de árboles frrrtales, formando un bonito paisaje visto de lejos; está dividido en dos sectores, denominados barrio alto y barrio bajo, ocupando una extensión de 750 varas de longitud, por 350 de latitud. Las casas particulares y edificios públicos están techados de palma, con paredes de bajareque y piso de tierra, exceptuándose el cabildo municipal cuyas paredes son de adobe, construido por la municipalidad de 1914; hay dos casas con techo de cinc, y la Iglesia de construcción española que ahora se halla bastante derruída.

 

No existen datos ni documentos que indiquen el origen de este pueblo. Por conjeturas se supone que fue fundado después de la Conquista de este reino, en 1697, por don Martín de Urzúa y Arismendi. Es indudable que todas las orillas del lago estaban habitadas por naturales, con pueblos que llevaban el nombre de sus caciques.

 

Según Villagutierre y Sotomayor, en su obra Historia de la Conquista de lá provincia del ltzá, habían ocho pueblos en el contorno norte y Este del lago.

 

He aquí como se expresa: <Y que en el término de aquella laguna del Petén grande y a sus orillas por la parte del norte y del noroeste, estaban las poblaciones de los Coboxes, que gobernaba el Capitán Cobox, el cual dijo que eran: Chuc, Okot, Tibox, Calacuá, Acheetz, Chetín, Xatencuh, Ixpetén y otros>.

 

No se ha podido localizar cual de estos nombres corresponde al actual pueblo de San José. Lo que sí es seguro’ es que los monjes, al erigir el templo católico le hayan cambiado el nombre antiguo por el de San José, patrono del lugar.

 

Actualmente el municipio está administrado por un Alcalde, un síndico y dos regidores óon su correspondiente secretario.

 

No deja de ser curioso e ilustrativo conocer el modo como se gobernaban anteriormente los nativos de este pueblo’ Según un acta de elecciones del año de 1816, la municipalidad de aquella época, se componía de 16 miembros, que se distinguían por sus Cargos, así: Dos alcaldes, un procurador, un regidor mayor y tres regidores menores, además, dos alcaldes de milpa, un alguacil mayor, dos alguaciles menores y seis tupiles. Los tuplles eran una especie de policías que se encargaban de vigilar el orden en la población; de despertar al vecindario a las dos de la madrugada para que se prepararan para el trabajo; mientras amanecía, se obligaba a los hombres a torcer cordel de henequén, Y a las mujeres a hilar y a componer la ropa de la familia, debiendo presentar diariamente los trabajos a los tupiles, quienes castigaban con azotes a los que no cumplían con este trabajo; también estaban prohibidas las visitas en el día y horas de labor. Con tales disposiciones, que demuestran un alto espíritu de buen gobierno, se puede deducir que el pueblo marchaba en orden, y que la tranquilidad era inalterable. Disposiciones como aquellas se  necesitan hoy para extirpar la embriaguez y la vagancia que existe entre tanto desocupado.

 

El municipio cuenta con tres escuelas, de las cuales dos son urbanas, de ambos sexos, que radican en el pueblo, y una rural mixta, que está en la aldea de El Remate, con un total de 78 alumnos; a pesar de ser indígenas la mayor parte de los habitantes, poseen la instrucción elemental, y es muy escaso el número de analfabetos. Desde tiempo muy atrás este pueblo se ha distinguido por su deseo de instruirse; pruébalo el hecho que desde el año de 1810, ya habían secretarios municipales nativos del lugar, como Hilario Tzul, de 1810 a 1820; José Mó, 1821 a1829; José Eugenio Canté, 1829 a 1836; José Hilario Suntecún, de 1837 a 1840; Simón Góngora, y otros. El actual secretario municipal es también nativo  de este pueblo.

 

Hay una oficina de correos de cuarta categoría, que despacha y recibe correspondencia todos los martes; el correo sale por vía acuática, de San José para San Andrés, llevando para la cabecera departamental la correspondencia de ambas poblaciones, haciendo el mismo itinerario de regreso en el propio día.

 

La agricultura y la industria están muy poco desarrolladas, limitándose los vecinos a sembrar maí2, arroz, fríjol, caña de azúcar, tubérculos y algunas frutas; se dedican a la fabricación de trastos de barro, como tinajas, ollas, cántaros, jarros, etc., para su consumo; lo mismo que a la extracción de chicle, labrar y aserrar maderas, fabrican canoas, bateas, remos, etc.

 

Las vías de comunicación son: un camino de herradura, que conduce al pueblo de San Andrés, y el otro que va para la aldea de El Remate, siguiendo el contorno del lago; y un tercero, que va a la aldea El Progreso, sobre el río San Pedro, del municipio de San Andrés; con la cabecera del departamento se comunica por agua, haciéndose la travesía en dos horas, en canoas de remo, y

en veinte minutos, en lanchas de motor de gasolina; de este mismo modo se comunica con todos los pueblos y demás lugares de los con tornos del lago. En verano a navegación es peligrosa por los fuertes vientos que soplan, contándose varios naufragios, en donde han perdido la vida muchas personas. En el año de 1813 se abrió un buen camino para el Estado de Yucatán, por lo cual había una considerable corriente comercial con este departamento, pero aquel camino se cerró, no quedando actualmente más que veredas.

 

En el municipio están las famosas ruinas de Tikal, Motul y Uaxactún, las cuales serán más tarde un centro de turismo; augurándole su evolución notablemente, y contando además, con su dilatada extensión superficial, sus productos naturales, y su situación privilegiada, sólo espera la construcción de buenas carreteras para tomar el puesto que le corresponde en el progreso del departamento y demás pueblos de la república.

 

Los poblados que tiene este municipio son: 1 pueblo, 2 aldeas y 2 caseríos, cuya población distribuida en urbana, rural y por sexos, es la siguiente:

 

Población urbana                           467

Población rural                               468

 

 

TOTAL                                              935

 

Varones                                            539

Mujeres                                             396

 

TOTAL                                              935

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