LA LLEGADA DEL SEÑOR CAN EL

Posted on octubre 29, 2011

0


LA LLEGADA DEL SEÑOR CAN EK (160-171)

El sol ya estaba en lo alto, un fuerte grito levantó a fray Andrés y fray Antonio, quienes corrieron a la puerta con el autor, con sentimientos contradictorios de bravura y temor. La imaginería poética maya es clara (165-166.

 

Y alzando la vista vimos que se venía por el lado adonde se levanta el sol una muy grande malleta de canoas

En este punto, inicia una serie de descripciones importantes del ceremonial del arribo de Can Ek y, en la sección que sigue, de la persona misma de Can Ek y de su conducta ceremonial. En su contenido y claridad, estas económicas, pero ricas descripciones, no tienen paralelo contemporáneo. En cientos de fojas escritas por los españoles sobre los itzáes, no se encuentran tales descripciones. El lector no puede dejar de estar enterado de la intensidad de la experiencia que está descrita. El autor está en reverencia e impresionado por lo que ha visto, y en esta sección no demuestra ninguna de las actitudes de enjuiciamiento que penetran muchas descripciones españolas.

 

Las canoas se acercan en formación en forma de malleta, aparentemente con la canoa mayor, la de Can Ek, en el frente. El autor está impresionado por las flores que decoran las canoas y por la música tocada por algunos de los pasajers: el golpear de palos y el tocar de flautas de madera, más que nada, está impresionado (170-172) por la escena de

 

El rey de lo Itzáes, que es el Can Ek, que quiere decir la estrella veinte serpiente.

En este punto el autor establece que el Señor Can Ek es el héroe de este relato, introduciendo sus detalladas descripciones con la transitoria oración.

 

Y todos los que se están en el pueblo de Chacán fuéronse a la ribera de la laguna.

Con los frailes, los sacristanes de Tipu, y los habitantes de Chacan, todos viendo la llegada de Can Ek a la orilla del lago, él recrea la apariencia del rey.

 

Anuncios