CONCEPTUOSA CARTA DE VALENTIN DEL VALLE GONGORA, COMENTA INTERESANTES ASPECTOS DE NUESTRO PETEN

Posted on octubre 30, 2011

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CONCEPTUOSA CARTA DE VALENTIN DEL VALLE GONGORA, COMENTA INTERESANTES ASPECTOS DE NUESTRO PETEN

Adrián Pedro Ochaeta Trujillo

Nace el 16 de diciembre de 1921 en el bello municipio de la Libertad de este grandioso departamento de El Petén, Maestro de Educación Primaria Urbana graduado en la prestigiosa Escuela Normal Central para Varones de la Ciudad Capital de Guatemala, Abogado y Notario egresado de la Universidad Nacional de San Carlos de nuestro país y, también para orgullo de los peteneros, consagrado compositor nacional. Este excelso valor de la música lamentablemente falleció el 1 7 de mayo del año 1988. Nos dejó su corazón. Dejó para la historia de El petén como un legado para las presente y futuras generaciones, sus sentimientos de amor a la tierra que lo vio nacer, plasmados en su vocación de maestro, su vocación a la justicia y su vocación al arte de la música…

El Licenciado Valentín del Valle Góngora pasó parte de su infancia en la población de San Luis, donde sus padres ejercieron la  docencia. Convivió en esta comunidad de procedencia netamente maya. Y como consecuencia, conoció su ancestral cultura, con su folklor, sus tradiciones, sus costumbres y ritos que la distinguen.

De este connotado petenero, recibimos la memorable misiva que,  con mil disculpas a su estimable familia, nos permitimos dar a conocer. Guatemala, septiembre 14 de 1977 Señor Profesor Adrián Ochaeta Trujillo San Luis, Petén

Querido Adrián:

Dice el refrán que desde que se inventaron las escusas, ninguno queda mal… y es la verdad; por eso yo no me voy a excusar de no haberte escrito antes.. pero en los últimos cuatro meses me han pasado muchas cosas, tales como que salí del Banco Nacional de la vivienda a finales de abril de este año y ahora estoy trabajando por mi cuenta en el bufete, donde no puedo quejarme de que me vaya mal, pues  tengo mis clientes y consecuentemente, mis entradas de los dineros que se gastan como agua durante el mes; luego, en mayo, choqué con un motorista particular y yo tuve que hacerme cargo de los daños de la moto y de la curación del accidentado, asunto que me costó un ojo de la cara; y últimamente, he estado padeciendo de aquel mal que le llaman gota que se traduce por una hinchazón que le da a uno en el dedo gordo del pie, especialmente que duele como un condenado… esto dicen que se debe al ácido úrico que hay que irse controlando.

. . . Bueno, lo anterior es para decirte que todo se me había venido juntando y por eso me fui quedando sin escribirte para comentarte el libro (diccionario bilingüe) que tuviste la fineza de mandarme a regalar en junio de éste año, de acuerdo con la fecha de tu carta que tengo en mi poder. También recibí un telegrama tuyo el 2 de agosto y ni este telegrama pude contestarte: de manera, estimado Adán, que francamente no tengo para ti ninguna excusa valedera;

por eso te pido que me perdones mi mala crianza, pero quiero que me creas que siempre le recuerdo con mucho cariño.

Sigo hablando así, en forma incoordinada, como se me viene las cosas a la cabeza, porque tengo varias cosas que decirte.

Te cuento que el pasado agosto (como el 6 u 8 de agosto), hice un viaje por tierra al Petén, en la proletaria camioneta de la “Fuente del Norte”, ahí, oliendo toda clase de olores y recibiendo  empujones y viajando a merced de los ingratos choferes. Regresé del Petén como el 10 u 11′ del mismo mes y al llegar a San Luis, le rogué y contra rogué al chofer que me concediera unos minutos para saludarte a las carreras, pero de nada valieron mis súplicas, porque dicho chofer me dijo que llevaba el tiempo limitado después

de que los pasajeros lo esperamos a él quién sabe cuánto tiempo…

En la próxima vez que yo haga viaje al Petén, aunque yo maltrate mi  vehículo, prefiero irme en mi propio carro, para no tener que estar  sujeto a los caprichos del chofer.

Sobre este asunto de mi próximo viaje, te cuento que llegué pues, últimamente al Petén, con el propósito de ver qué posibilidad había de que yo establezca en Flores una oficina profesional de abogacía y notariado para atenderla  siquiera cada fin de mes. He pensado en esto, aunque no creo que haya mucho trabajo de mi oficio, por varias razones: primero, porque siempre me jala me atrae la tierra

y me siento bien y me gusta estar en El Petén, gracias a Dios. Segundo, para dar algo de mi oficio a los paisanos, aunque tú ya sabes que ninguno es profeta en su tierra… tercero, porque conseguí un terrenito en San Miguel y hasta pienso y sueño con construir aunque sea un cuadrito ahí, con su baño, su regadera, su inodoro y su lavamanos, para llegar a dormir, aunque tenga que comer por otro lado; en fin, estoy ilusionado con este proyecto de trabajo y por eso, voy a estar haciendo viajes al Petén, por tierra porque has de saber que sinceramente, ya le tengo miedo a los aviones…

De acuerdo con lo que te cuento, el rato menos pensado estaré pasando por tu casa para que me tires un limón…

Seguí  mi carta en este reverso de la hoja, porque veo que esta hoja es gruesa y va a pesar el sobre…

Pues sí, estimado Adrián, sigamos platicando. Como ves, ahora  estoy hablantín y tengo suficiente tiempo para platicar contigo, porque el día de hoy, prácticamente, entraron en feriado las oficinas públicas en esta capital con motivo de las fiestas patrias y de colada también cerramos nuestras trampas particulares y nos damos un merecido descanso…; y como en días pasados también ha estado de fiesta esta ciudad con motivo de la visita de los Reyes de España, pues la holganza ha sido de permanencia voluntaria hasta que logremos para el próximo lunes…

Yo soy ahora el presidente de la Colonia petenera: ahora estamos preparando una reforma de Estatutos, pero hemos tenido algunas actividades culturales y sociales; precisamente el próximo viernes nos vamos a reunir para ver qué homenaje, aunque sea sencillo, le vamos a brindar a Carlota Fuentes Puga. una hermosa y bella paisana nuestra, sobrina de Shan Puga que resultó ganando el reinado de la Belleza Nacional, una gran distinción para nuestro Petén… Como ves, a pesar de los pesares, siempre ando metido en estas cosas de los paisanos por aquello de que “gallina que come huevo, aunque le quemen el pico”; es decir, que ya no debiera yo de hacerme cargo de estos asuntos sociales, pero cuando menos lo siento, ahí ando ya metido en esas cosas…

La música la sigo cultivando, por la gracia de Dios, porque considero que es la única actividad que me puede acompañar en mi vejez (si es que llego a viejo), para que yo me consuele pulseando mi propia guitarra, cuando ya no pueda hacer otra cosa… A propósito y te repito que quiero que me creas: le llevé mis últimos dos discos que edité en octubre del año pasado, y esos discos me los volví a traer porque no quise dejárselos a ninguno; de manera que en mi próximo viaje, me los llevo nuevamente, para ti. También

llevé otro par que se los deje a Colmenares en el islote de Santa Bárbara, para aquél amigo tuyo que tuvo la bondad de escribir aquellos datos mayas (no recuerdo el nombre francés que me diste).

Como veo que aquí mis dos hijos (Valentín y Humberto) ya están próximos a examinarse en las pruebas de fin de año, me doy cuenta que tú también ya estás saliendo de los asuntos docentes del presente ciclo escolar, para entrar pronto en vacaciones.

Y ya se me estaba quedando en el tintero el breve comentario que quiero hacerte del diccionario bilingüe. Indudablemente que se trata de un trabajo de mucha investigación del idioma maya mopán, pero yo lo siento un poco difícil de interpretar; no sé como te parece a ti, pero se me figura que posiblemente tú que hablas ese maya mopán, se te facilita su entendimiento, pero para un principiante, la

cosa es dura de digerir. Fijare Adrián que yo recuerdo que yo entendía bastante el maya de San Luis o maya-mopán cuando era un niño de siete años; yo recuerdo que a veces le servía de intérprete a mi papá en sus transacciones comerciales; y desde luego, a la fecha solo recuerdo palabras aisladas, como coosh it wotoch, jáa, etcétera; y claro, ese maya tiene bastantes palabras quetchís por la proximidad de San Luis con Alta Verapaz. Claro que para mí, que me gustan todas esas cosas nuestras y que trato de

estudiar y de conocer las cosas del Petén, esa colección de palabras del maya-mopán, recogidas en el diccionario que me obsequiaste, es de inapreciable valor y por eso te agradezco sinceramente que te hayas acordado de mí, regalándome ese diccionario. Yo tengo dos libros del norte, de Yucatán, relacionados con el maya de aquella región; también son diccionarios y vieras que traté de comparar esos diccionarios con el que me mandaste y no hay manera de relacionarlos; sólo ciertas raíces se conservan iguales, inalterables, pero por lo demás, totalmente distintos los dos

idiomas; igual sucede entre el maya de SanJosé y el de San Luis,  ambos del Petén, pero hay más afinidad entre el maya de San José Petén y el de Tenosique o Campeche. Lástima grande, verdad, que no tenemos suficientes medios económicos para dedicarnos solo a investigar nuestras cosas como esos estudios del instituto Lingüístico de Verano…

Bueno Adrián: si sigo escribiendo, ya no me vas a poder seguir  leyendo, del cansancio y del tedio que te cause este periódico…

Yo creo que esta vez me sobregiré en la plática ” contigo, cosa  que me alegra mucho… y no te pido que me contestes para que no tengas ese compromiso, que yo, primero Dios, voy a pasar muy pronto ahí, en San Luis y entonces vamos a terminar, si es posible, este párrafo inconcluso.

Mil gracias, pues, una vez más, por tus bondades; y sin otro motivo por de pronto, recibe mis cumplidas disculpas por mi tardanza en escribirte, a la par de mi cariñoso abrazo, extensivo a tu apreciable familia- Tu primo que siempre te recuerda y te estima.

Valentín

Ciertamente jamás podría producirnos “cansancio” o ‘tedio’ la lectura de tan expresiva carta, porque, como ya lo dijo el célebre escritor español Alberto Lista Aragón que cuando ligamos nuestra existencia a otro ser por el vínculo sagrado de la amistad, no hay motivo ni tiempo para fastidiarnos. Todo lo contrario, vemos con profundo agrado, pues, cuando dice: ‘Me jala, me atrae la tierra y me siento bien en El Petén. Expresión en la cual indudablemente Valentín patentiza su más vehemente anhelo de convivir entre paisanos peteneros. Deseo que ‘gracias a Dios’ se le cumple. Porque más tarde, se traslada al Petén y satisface así sus inquietudes de servir a su pueblo. Estableció su bufete. Desempeñó el cargo de Juez de Primera instancia de El Petén. Formó parte del Consejo Técnico de la Empresa Nacional de Fomento y Desarrollo Económico de El Petén -FYDEP-. Y participo en actividades eminentes cívicas, sociales y culturales. Amén de que, en plena juventud y arando aún se encontraba-trabajando como maestro, fue Alcalde Municipal electo del municipio de Flores la cabecera departamental.

El Teatro Municipal de Ciudad Flores Petén, lleva su nombre. Y creemos que nunca será tarde para que el pueblo petenero continúe haciéndole justicia con similares reconocimientos.

Queda pues para la historia de El Petén, el legado musical de sus conmovedoras composiciones, tales entre otras, ‘Mi Canto a Guatemala’,’Eternamente’,’Todo puede suceder” su ‘Linda Morena’, ‘Cabellera de Azabache’, ‘Noche Azul’ y… ¡Ay PETEN!

¡Qué hasta lo ignoto, Valentin, te llegue nuestro homenaje de eterna admiración!

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