CRONICAS DE CIUDAD FLORES, PETEN, REMINISCENCIAS DE ASCENCION E. MORALES CETINA

Posted on octubre 30, 2011

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CRONICAS DE CIUDAD FLORES, PETEN, REMINISCENCIAS DE ASCENCION E. MORALES CETINA

En la Revista PETEN ITZA correspondiente a 1990 y 1991 dimos a conocer la primera y segunda parle de estas crónicas. Rogamos a Dios que nos dé vida y capacidades para continuar en años venideros con lo que falta para abarcar todos los aspectos de LA PERLA ITZALANA. De repente, se puede llegar a conformar un librito o un folleto para servicio de las presentes y futuras generaciones. …¡Ojalá!

En esta oportunidad, relatamos lo que concierne a lo que otrora nuestros padres conocieron como LA PUNTA, Calle “30 de Junio y sus añorados “PLAYONES”.

“LA PUNTA”

Se localizó donde ahora se encuentra el SALON DE USOS MULTIPLES ‘SAC NICTE”, parte surponiente de la ciudad. Allí, desde finales del siglo XIX existió LA FABRICA, pues era el lugar donde se elaboraba el aguardiente. Fue un predio debidamente cercado con alambre, compuesto de varios locales (casitas), correspondiendo cada una de ellas a los respectivos fabricantes, quienes tenían su propio equipo de destilación. Entre los fabricantes se recuarda a: Sres. José Víctor Baldizón, José María Ozaeta Penados, Sebastián Baldizón, Ascención E. Morales Pulido, Sóstenes Morales, Vicente Casasola, la Sociedad de Enrique Torres (español) y Bernardo Burmester (alemán), Francisco Boburg, Tirso y Manuel Morales Pinelo.

En esa Fábrica se contaba con un vigilante que era el encargado de controlar la producción del día, ya que al siguiente se llevaba a la Administración de Rentas para entregarla al Guardalmacén, empleado del gobierno. El producto lo envasaban en garrafones de grueso vidrio color verde oscuro, de los cuales aún se ven algunos por allí, naturalmente…vacíos. Estos recipientes los usó la gente después para “curtir”‘chíe” (nance).

Cuando el presidente de la República, don Jorge Ubico, emitió nuevas y rigurosas leyes del ramo de licores, los productores abandonaron esa labor.

De esa misma PUNTA partió en 1957 el primer PUENTE formal de madera Flores-Santa Elena que, precisamente, terminaba donde en 1975 se instalaron por primera vez en Petén las oficinas y cabinas telefónicas de GUATEL, continuaba la calle que conducía a la Escuela José Benítez Gómez, y al lnstituto Prevocacional Mixo del

Node, hoy Escuela Normal Julio E. Rosado Pinelo en Santa Elena, Petén.

Allá, a finales de los años veinte, antes de llegar a la PUNTA, fue construido EL MERCADO MUNICIPAL DE CARNE (actualmente Centro Pastoral del Vicariato Apostólico de Petén y anteriormente residencia del Señor Obispo). EL MERCADO servía para el expendio de carnes. Hasta más o menos 1955, la matanza (reses y cerdos) la realizaban en las primeras horas de la madrugada y los vecinos se hacían presentes en el mercado desde las dos o tres de la mañana para comprar el producto, en ese entonces la libra de macizo costaba Q.0.25; el hueso, Q.0,10; la panza entera, Q.2.00; y el bola Q.0.10 la libra. En la playa del mercado existió un muelle de

madera, ahora Playa de los Cruzadores, y de donde más de alguno se tiro a bañar y no volvió a salir.

Hacia el oriente del mercado, se levantaban las viviendas de la señora Manuela Ozaeta, a continuaciónhabía un CALLEJON –era la bajada a la playa- según don Asisclo Zetina, don Leonardo Méndez, las hermanas Rebeca y Recaída Trujillo, por último, don Alejandro

Martínez (todo ese terreno es ocupado por el Hotel Yum Kax).

Frente a Doña Manuela Vivió el recordado “Matador” don Alberto Pinelo, de quien se decía que “donde ponía el ojo allí iba punta de cuchillo”, no cabe duda que fue un diestro destazador de reses.

LOS PLAYONES:

Desde finales del siglo XlX, al igual que todos los alrededores de la Isla, tenían hermosos playones de sesenta y más metros de ancho,

aunque en la parle oriente eran más amplios, pues ese lado cuenta con menos profundidad, hay menos “cantiles”.

Llegamos pues, a lo que lue propiedad de don Antonio Morales Pulido. Al principio era un terreno debidamente cercado con palos de tinto que sirvió de potrero, más larde el dueño construyó una casa de dos niveles, donde tuvo una tienda llamada “LA ROSA NAUTICA”. Tiempo después, en el primer nivel, instaló su negocio

el recordado CHECO, cuyo verdadero nombre era Ubences Vaclak Massek. Al paso de los años, pasó a propiedad de don Emilio Táger

Ochaeta, convirtiéndolo en hospedaje y al final llega cuando la creciente se lo tragó con todo y todo.

A unos metros anles de “La Rosa Náutica”, en una noche obscura de 1 929, en la playa murió apuñalado don Belarmino Pacheco, cuyo cadáver quedó flotando en el agua; según lo relatado a este servidor, el autor de ese asesinato dejó por olvido y ofuscación alguna señal de su persona, ya que antes de las veinticuatro horas había sido capturado. A la par de la Casa Blanca, estuvo varios años LA PLAYA DE LOS CRUZADORES, y fue una especie de mercadito, ya que por esos sitios desembarcaban los vecinos de   San Andrés  y San José que venían AL PETEN (así decían ellos)avender sus productos. Los domingos, ese lugar se ponía más alegre, pues también concurrían vecinos de La Libertad y San Francisco, Petén. Los Playones eran utilizados para pastoreo de ganado y bestias, lo mismo que para paseos, fiestas cívicas, deportivas y culturales, lucían cocoleros, jocotales, tamarindales, capulinares, Etc.

Más al norte de la construcción del señor Morales Pulido, se ubicaba la conocida PLAYA REAL frente a la del mismo nombre en San Benilo; era la principal de todas las playas, ya que allí desembarcaban, cargaban, salían a olros lugares, recibían a los visitantes, casi fue la playa oficial que utilizaban las autoridades para sus idas y venidas, posteriormente, se convirtió en Playa de los Cruzadores. Algunos le decían PLAYA DE DON NABOR, y otros PLAYA DE DOÑA CUPERTINA, aludiendo a los vecinos que vivían

cerca. En esa parle del lago, los soldados del cuartel ubicado en Ciudad Flores practicaban todas las mañanas el Water Polo (testimonio de Marcos Baldizón).

Como sabemos, esos Playones no tan extensos como al principio del siglo XX, dieron lugar a los años sesenta la construcción deI ANILLO PERIFERICO, recuerdo del Coronel Casasola, vía que fue tragada sin consideraciones por la creciente de estos últimos trece años. Los Playones habían desaparecido parcialmente con la creciente de 1 930-1 942, hecho que dio lugar a que en 1942 el Jefe Político de ese entonces, Cnel. Oscar H. Peralta, colocara en la pared exterior del corredor de la casa de don Carlos Díaz Ozaeta, una plaqueta que recuerda “HASTA AQUÍ LLEGO LA MAXIMA CRECIENTE (Usted todavía puede apreciarla).

CALLE “30 DE JUNIO”

Se recuesta por todo el lado poniente de la lsla, extendiéndose de  sur a norte. Se inicia donde vivió don Olegario Cetina, después don lsidro Maza y en la actualidad es de don Pedro Castellanos. En esa misma línea continuaban otras viviendas de los señores Méndez y

Penados. Luego, encontramos la propiedad de don Leonardo Méndez (ahora Rosa Méndez), seguía don Emiliano del mismo apellido (actual Hotel Petén) y en la vecindad doña Olga T. V. de Baldizón, que al adquirirla don Antonio Pinelo se volvió un solo inmueble. Vecino habitaba don Sóstenes Morales, hombre acomodado, se desempeñó como lntendente Municipal. Esa propiedad pasó a don Emigio Pinelo y en el presente es de los descendientes de doña Hortencia Baldizón de Pinelo. En esa casa

estuvo varios años el negocio de EL CHECHO Vaclak Massek, cuyo slogan decía,,EL CHECO VENDE MAS BARATO. Eran los tiempos

dorados del chicle… habían billetes hasta para encender los cigarros, tiempos que ya no regresaran…

Le seguía la tienda de don Eduardo Méndez, El Pavo Real”, en donde funcionaban al mismo tiempo una sastrería en la que muchos jóvenes aprendieron ese oficio, ahora pertenece a don Daniel Méndez Carío, A continuación habitaba don Francisco Rosado, mexicano de origen que hizo de Petén su segunda patria el Sr. Rosado tuvo una fábrica de aguas gaseosas (en ese entonces cada una costaba diez centavos) que en vez de la lapita actual les ponían una bolita de vidrio (canica o cinco como le llaman) para taparla. En esa casa funcionó varios años la INSPECCION TECNICA DE EDUCACION DE LA ZONA No. 13 a cargo del profesor Julio E. Rosado Pinelo, hasta 1967, ya que después vino el Profesor Sagastume a desempeñar ese puesto.

Entre la calle “30 de junio” y “avenida La Reforma”, hay un callejón   denominado’,El Crucero; y que de sobrenombre le pusieron DEL MUERTO, debido a que en ese lugar hacia los años 50, un hombre fue prácticamente decapitado.

Seguida a la familia Rosado vivía don Francisco Pinelo (ahora de doña Flora P. de Táger), construcción que fue de dos niveles; pero uno de  los peores incendios que sufrió la lsla en 1922 arrasó con esa y varias viviendas. Enfrente y contigua a la habitación de la familia Ochaeta Berges, se ubicaba la familia que encabezaba don Ciro Morales, ganadero, buen jinete, magnífico guitarrista, alegre, ex-intendente municipal, gran devoto de Nuestra Señora de Santa Ana, todos los años iba a celebrar su día. Esa casona de dos niveles empezó a ser demolida el miércoles santo, 27 de marzo de

1991 , para dar paso a una moderna, unificada a la “Casa Rosada” y pertenencia de don Julio E. Rosado.

El Profesor Rosado Pinelo nos contaba: “Mire usted, como son las cosas de la vida, cuando yo era patojo, mi familia era pobre, me ganaba los centavos ayudando a don Ciro bajando o subiendo monturas, aparejos u otra carga… ¿quién iba a decir, que yo iba a ser el dueño de la casa del señor Morales?”… Nosotros, sólo contestamos; “Así es la vida, don Julio… así es la vida, don Julio.”

En donde ahora se ubica la Casa Rosada, hubo un cerco con terreno de Don Francisco Rosado, nosotros como vecinos, simplemente lo conocíamos como EL CERCO, tenía una casa con lámina de zinc, a su lado un árbol de cate y al fondo un hermoso árbol de jocote que supo mucho de nuestra niñez, pues de nuestra casa sólo nos separaba el callejón San Pedrito.

Recordamos que esa Casa Rosada fue  construida por el albañil don Rafael Cocon y no tiene ni block ni adobe, sino que es calicanto, últimas de ese tipo, pues luego vino el block , la formaleta, etc.

Contiguo al callejón San Pedrito y parte de la calle 30 de junio, se levanta el inmueble que fuera de nuestro respetable y querido abuelo don Ascensión E. Morales Pulido, ahora es de su hija doña Cenobia Morales de Barahona. Don Chencho, siempre tuvo tienda, era ganadero, fabricante de aguardiente, tenía panadería y un molino de “cun” (nixtamal). Su ganadería la tenía junto a su hermano, Antonio, ¿en las extensas sábanas de EL QUININ jurisdicción de La Libertad, Petén), donde alguna vez nos llevaron a montar caballo y bajar guayabas.

Vecino se encontraba el señor Arcadio Morales, casa convertida actualmente en el Hotel LA CASONA DE LA ISLA. Seguía la de don José María Penados, Don Chema, hombre de negocios, ganadero, contratista de chicle, ex intendente municipal, tenía una hermosa finca en La Candelaria y todos los días en esta ciudad vendían leche traída de La Candelaria. En esos locales funcionó mucho tiempo LA SUPERVISION TECNICA DE EDUCACION DEPARTAMENTAL a cargo del Profesor Rubén Contreras Padilla, entusiasta impulsor del futbol y basquetbol magisterial durante su estadía en estos lares de los Mayas (esa casa es actualmente de don Manuel Baldizón). Enfrente vivió don Antonio Morales Pulido y familia (pertenece en estos tiempo a doña Graciela Maza de Morales) quien el I de febrero de 1927 trajo una máquina impresora de U.S.A. vía Belice, naciendo así LA IMPRENTA MORALES. Esa imprenta fue la primera que vino a Petén, por eso a don Tono le decían “EL PINEDA IBARRA DE PETEN”, allí editaron varios de los periódicos que se publicaron en la lsla (Tayasal, El lmpulso, Challunhá, Atalaya, etc.). Tío Tono, durante un tiempo tuvo a su cargo la lntendencia Municipal.

Colindaba don Rosendo Robles Barroso y familia; don Chendo no nació en Petén, pero se consideraba como uno de los nuestros, fue

Contratista de chicle, comerciante, asimismo lntendente Municipal, la propiedad pasó a manos de don José Víctor Mis Pacheco.

A la vecindad estaba el inmueble de don Nabor Aldana, posteriormente de don Ascención Ozaeta Morales, luego de don Carlos Díaz Ozaeta y en la actualidad de su esposa. Esa vivienda constaba en su parte norte, con un largo corredor con barrotes de madera que daba hasta la Playa Real y abarcaba una serie de cuartitos para alquilar a los transeúntes. En uno de esos cuartitos, el

Último funcionó allá por el año 1952, EL PARTIDO POLITICO QUE POSTULO CANDIDATO A ALCALDE FLORES, PETEN, AL CIUDADANO PASCUAL ANASTACIO ESQUIVEL SO0ZA, fue un partido que en su mayoría lo integraban estudiantes de diecisiete años para abajo. Finalmente, al tope de la Calle 30 de junio vivió quien fuera insigne mentor e intendente municipal, el maestro J. Miguel Castellanos Pacheco. Era una casona con techo de huano que siempre la pintaban de blanco. Allí funciona la agencia del Banco Nacional de Guatemala, y pertenece a doña Amelia Táger de Díaz.

Y, ya para terminar, mencionamos que en ese “entronque formado por la calle y la avenida que baja del parque, se forma una esquina que como es tradicional lodos los años para el novenario de nuestro Patrono EL SANTOCRISTO DE PETEN, sirve de escenario para una “parada” de las”vueltas”, que todos los días presentaban los encargados.

Dios mediante, el año entrante, trataremos de continuar… siempre que estemos vivos y se edite Revista Petén ltzá…

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