DESTRUCCION ECOLOGICA DE PETEN

Posted on octubre 30, 2011

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DESTRUCCION ECOLOGICA DE PETEN

Carlos Absalón Gálvez Mis

Es necesario escribir un poco historia y qué mejor que sean los propios peteneros quienes lo hagan, puesto que la prensa, radio y

televisión nacional únicamente se preocupan por los problemas políticos, dejando al margen los problemas ecológicos de Petén. Por ejemplo, hablemos sobre las causas que han motivado deforestación y sobre el futuro incierto del departamento más grande de la República de Guatemala

.

Todos los habitantes del país tienen derecho a conocer en forma pública y objetiva la situación actual de Petén, sus problemas, sus

potenciales y realizaciones, tiene igual derecho a conocer en forma

pública y objetiva, las actuaciones de la Administración Pública de

esta región y en especial debe conocer la determinación del actual

gobierno de enfrentar los problemas principalmente ecológicos de Petén y de iniciar una nueva estrategia para su incorporación al resto del país.

¿Quién es dueño deI Petén? ¿Se respetan las leyes en Petén? ¿Quiénes se llevan la madera de Petén? Estas son las preguntas

que se hacen muchos profesionales de otros departamentos que no

tienen la menor idea de los problemas actuales de la región, incluso

las mismas autoridades que detrás de un escritorio pretenden resolver los problemas que aquejan a los guatemaltecos en general.

Para una ilustración cronológica e histórica, la situación actual de El

Petén se inició en 1948, cuando se fundó la primera colonia agraria

de Poptún. Posteriormente, en 1959, se creó el FYDEP. En 1964

se emitió el Decreto Ley 266 que reguló por primera vez la adjudicación de tierras. En i965 se ordenó la colonización de la cuenca del río Usumacinta, por Decreto Ley 354. En 1969 se emitió el Decreto Legislativo 45-69, primera ley de adjudicación de tierras de Petén. Posteriormente env1971 se emitió el Decreto Legislativo

38-7I y luego en 1972 el Decreto Legislativo 48-72, que contienen las normas legales sobre colonización y adjudicación de tierras en Petén.

Estas leyes normaron y ordenaron al Estado para que por conducto del Organismo Ejecutivo (Administración Pública, incluyendo al FYDEP) instara a los guatemaltecos y en algunos casos la ley ordenaba la inmigración y colonización con extranjeros para poblar y cultivar Petén.

No se puede engañar a los miles de peteneros que movidos por las leyes y por el Estado, miles de familias de otros departamentos de la República iniciaron sus gestiones de propiedad de tierra, situación que provocó en aquel entonces la mortandad de miles de árboles comerciables como consecuencia a los incendios forestales.

En aquel entonces, el departamento de Petén aún contaba estimativamente con 90,000 habitantes. Era tanta la miopía e ignorancia de las autoridades gubernamentales, que en tiempos del entonces presidente Julio César Méndez Montenegro se determinó otorgarle tierras a miles de familias de otros departamentos a orillas de los ríos La Pasión y Usumacinta, que fueron organizados en cooperativas.

En tiempos del gobierno de Méndez Montenegro se comentaba sobre la posible invasión de mexicanos a tierras peteneras, comentarios con el que justificaban la ubicación de las familias campesinas a orillas de los ríos La Pasión y Usumacinta, sin importarles el desastre ecológico de esta disposición que quedó plasmado en la historia de Petén.

No se hizo ningún estudio técnico sobre proyectos agroforestales que garantizaran la existencia de la biodiversidad de esa zona boscosa de Petén. No se dijo absolutamente nada que las tierras de Petén son única y exclusivamente de vocación forestal, sólo se concretaron a abandonar a su suerte a los campesinos en las riberas de los ríos referidos, que no tenían ninguna preparación educativa sobre cómo preparar las tierras para sus cultivos agrícolas.

Desde esta época se inició la desastrosa destrucción de los bosques del departamento más grande de la República. FYDEP fue una entidad que contribuyó en este desastre ecológico y fue muy positiva la disposición del ex-Presidente Vinicio Cerezo Arévalo sobre la desaparición de la administración pública de esta entidad sumida en la anarquía y la corrupción, que desesperó a muchos gobiernos de turno.

Justificable es analizar nuestro punto de vista, que en Guatemala

debería existir la Guardia Forestal que se dedique única y exclusivamente al control del contrabando y extracción ilícita de madera en el departamento del Petén. Entidad que se encargue de controlar las fronteras del país que colindan con las fronteras mexicanas y beliceñas de donde se han llevado miles y miles de árboles de cedro y caoba. Esta sería una medida sumamente estratégica que evitaría la destrucción ecológica de Petén, puesto

que controlaría las actividades agrícolas y se evitarían incendios forestales en la región.

La breve cronología histórica que escribo para las páginas de la revista de la feria departamental “Petén ltzá” sobre el inicio de la destrucción ecológica de Petén, la escribo con lágrimas del corazón, puesto que ya no deben repetirse los errores del pasado. Ya es tiempo que le pongamos atención a los problemas forestales de Petén; reserva ecológica del mundo y simiente de la cultura maya.

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