LA PRINCESA USUMA

Posted on octubre 30, 2011

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LA PRINCESA USUMA

Oscar Guzmán

El sol irradiaba con sus rayos  recalcitrantes, quemando Ia faz de la tierra. EI caos se señoreaba por todos los reinos. Aquellos días de gloria habían quedado atrás; era el principio del fin de aquella grandeza de la civilización maya.

Muchos años hacía que EL CHACK, “DIOS DE LA LLUVIA’, castigaba a aquellos pueblos al negarles la lluvia que es fuente de la vida; las  semillas no germinaban o las cosechas se perdían por falta de humedad; el hambre desesperaba a los pobladores y las enfermedades empezaban a aniquilar a las comunidades.

En el Reino de “YAXCHILAN”, el Rey MAA’CHE (Gran Árbol) y la Reina SACKNITE (Flor Blanca), esperaban ansiosos el nacimiento de su primogénito. La luna espiaba con disimulo en aquella noche, penetrando con sus tenues rayos hasta la alcoba de la reyna. El pueblo estaba en vela, porque la reina SACKNITE había sentido

dolores que anunciaban el tan ansiado advenimiento; de repente, un mono saraguate rompió el silencio de la noche y el TUN y los

tambores anunciaban a su pueblo la venida al mundo de una hermosa niña; hubo algarabía en la ciudad y los súbditos acudían con regalos de sus mejores manjares para sus reyes. Se reunieron los sacerdotes en asamblea con el pueblo y se acordó pedir a los reyes que aquella niña se le diera el nombre de PRINCESA OSOMA y que fuera ofrendada en sacrificio al Dios CHACK, cuando fuera doncella y al cumplir sus quince años, para que el Dios de la Lluvia levantara el castigo que les había impuesto y los campos volvieran a fructificar. El rey y la reina aceptaron la voluntad de sus súbditos y se mandaron los heraldos a todos los reinos dándoles la buena nueva y que se implorara al Dios de la Lluvia para que aplacara su furia.

Volvió la calma, las lluvias empezaron a mojar la tierra y las cosechas empezaron a fluir en abundancia. Aquella niña crecía como una flor en capullo, fue educada con gran esmero por los sacerdotes y nadie osaba decirle que estaba destinada al sacrificio. Al correr de los años, se convirtió en una hermosísima doncella que los reyes celosamente la escondían de la vista de los intrépidos enamorados.

… Y SUCEDIO DE REPENTE: un día aciago vino de pronto a enlutar el reyno de BONAMPACK, vecino al de Yaxchilán, el rey había muerto. Se reunió Ia corte y fue enviada una delegación acompañando al Rey MAA’CHE, la Reina SACKNICTE y la princesa USOMA, que por primera vez era vista por todos los mundanos, para llevar a su última morada a aquel Rey de BONAMPACK, que fuera tan querido por sus súbditos y por los reinos vecinos. Un apuesto guerrero fijó su vista en la princesa y ella, desde aquel instante, no tuvo ojos para vs otra cosa que no fuera aquel apresto mancebo y el amor entre ambos nació en aquel instante, ignorantes

que aquella pasión ciega, sería el final de una grandeza incomparable.

Aquel apuesto guerrero, ciego por el amor que sentía por la princesa, tuvo Ia osadía de llegar a los pies del Rey, a solicitar su mano para desposarla y como era de esperar le fue negada con toda cortesía sin hacerle saber el destino que esperaba a la princesa, para no entristecerla, quien ignorante de su suerte era atendida con suma delicadeza para no desafiar lo furia del DIOS DE LA LLUVIA.

Los dos enomorados empezaron a verse a hurtadillas en las noches de luna y la pasión que sentían como cualquier otro mortal, los llevé a entregarse en lo más sublime del amor y… un día, la Princesa empezó a sentir y sufrir mareos y poco a poco aquella belleza se fue opacando; aquel esbelto y escultural cuerpo fue cambiando aceleradamente su forma y ella, ignorante de lo que sucedía; sus padres empezaron a preocuparse  por su estado de salud, hicieron llamar a los curanderos y los sacerdotes de la corte, llevando ante ellos a la princesa, para ser auscultada y… ¡Ohoool Sorpresa… con lo cabeza cabizbaja, Ios curanderos y los sacerdotes, llenos de temor y pesadumbre, presintiendo que los dioses se enfurecerían pero cumplidores del deber que se Ies imponía, transmitieron a sus soberanos aquella nefasta noticia… OSOMA ESTA “ENCINTÁ”.

DE PRONTO: El sol se ocultó; una nube gris obscureció el cielo y empezó la furia de Dios vientos; los rayos atronaban el firmamento; tembló sin cesar y se agrietó la tierra; aquellas ciudades con sus hermosos templos cayeron a tierra y un diluvio las inundó haciendo desaparecer todos los reinos- El mar se creció y sus embravecidas

olas chocaban en las faldas de la sierra de CHAMA, rompiendo la quietud que había reinado hasta aquel aciago día y… fue una luna(un mes) de los Mayas, de pertinaz lluvia; era la furia de CHACK, DIOS DE LA LLOVIA, por haber sido engañado.

Pasó aquel mes aciago. Poco a poco, la furia del Dios de la Lluvia empezó a decrecer; el sol, avergonzado, empezó poco a poco a ver aquellos estragos; la luna, coquetona, se atrevió a ver de medio lado como indita risueña y enamorada y volvió la calma; sobre las espumas de aquel océano, sólo se veía el espinazo de la sierra de

CHAMA.

Pasaron muchas lunas, muchos cientos de lunas y el mar empezó a decrecer dejando a la vista del mundo aquellos estragos causados por la furia del dios de la Lluvia y de las grietas de la tierra, se formaron los ríos más grandes de Guatemala, para dar salida a aquellas aguas hacia el Golfo de México; así se formaron esos ríos llevando en el susurro de sus aguas, un mensaje de muerte hacia el infinito y como testigos mudos de aquella grandeza, recorren todo lo que fue aquella civilización que hoy asombra al mundo.

Así nació el río de LA PASION, que quiso que sus aguas Ie cantaran un arrullo de nostalgia a los reinos de CANCUEN, TRES lSLAS, EL CEIBAL LA AMELIA y EL ALTAR DE LOS SACRIFICIOS.

Así nació el río Salinas, que naciendo del reino de Zaculéu, quiso pasar por el reino de Chamá, para luego pasar recogiendo las aguas de las salinas de nueve cerros, visitando de allí el reino de El Caribe, para luego encontrarse con su hermano gemelo el de El Pasión, para que tomados de la mano siguieran su curso.

Hubo en aquellos tiempos un reino casi desconcido por su pobreza, donde como único patrimonio fabricaban un instrumento de percusión llamado ‘EL TON’; aquel reino se llamaba LACKAN; del nombre de aquel reino se formó con dos vocablos el río LACANTUN, que viene a unir sus aguas con las del de LA PASION

y el SAUNAS, para que juntos y como un reuerdo imperecedero a la memoria de aquella infortunada princesa, tomar su nombre USUMACINTA, o lo que es igual: “USUMA EN CINTA” pasan sus precipitadas aguas, visitando las ruinas que quedaron de aquel reino de YAXCHILAN, cuna y sepulcro de aquella infortunada PRINCESA.

Los conquistadores españoles buscaron afanosamente el pueblo Maa’che “MANCHE, para atraerlo a la fe cristiana sin encontrarlo,

porque ese pueblo había desaparecido para siempre y hasta finales del siglo XIX las ruinas de Yaxchilán fueron conocidas y aparecen en el viejo mapa como las ruinas de Manché Tinamit, “REINAS DEL PUEBLO DEL MANCHE’.

En las noches de luna llena, suele aparecer en las pedregosas o arenosas playas del río, la figura de una mujer alta, vestida de blanco, que caminando lentamente por la orilla del río, emite gemidos lastimeros con su llanto.

¿Será el alma en pena de la princesa OSUMA que llora de haber sido la causa de la destrucción del lmperio Maya? ¿Y surgió de esta figura también el mito de la llorona y en su memoria se repite su historia en la versión petenera con el baile de “La Chotona’? Vaya usted a saber, pero si averigua bien, bien, cuéntemelo.