MEMORIAS DE UN PETENERO: REMEMBRANZAS DEL CUARENTA

Posted on octubre 30, 2011

0


MEMORIAS DE UN PETENERO: REMEMBRANZAS DEL CUARENTA

RAMON ROMERO BAÑOS

En el hogar calientan agua, única que no escasea gracias al sublime Chal Tun Ha. Es época de crisis. Época de deflación, el circulante está escaso. Una noche, un murciélago deja caer una semilla de ramón de cáscara amarilla con pintas café, roñosa. Cuando ia familia vió caer la fruta se alegró porque ya se podía ir a ia montaña a recoger , alguna cantidad para cocinarla y poder hacer

algunas tortillas o atol para sustentar sus estómagos. La fruta del ramón es de sabor dulce empalagoso, su cáscara, al comerla, puede causar náuseas y vómitos, pero su semilla cocinada con ceniza, lavada y luego molida, es un gran alimento, pues contiene vitaminas y minerales, además de ser un gran sustento. De ella pueden hacerse deliciosos pastelillos.

En esa época sólo los árboles grandes  podían sobrevivir debido a la profundidad de sus raíces. Bajo los árboles frondosos era posible

cosechar macal (malanga), payaque, camotes y chayuco, que en otras partes se conoce como yerba mora; los platanales daban p1átanos escuálidos.

La caña de azúcar resiste el verano y su jugo es mucho más dulce. Mi papá tenía un ranchito con un viejo trapiche en el cual se molía la caña para obtener panela. Ei viejo, una noche estando dormido recibe una visión: Un anciano le dice, “ve al monte, trae frutas de coltée, cocínala con panela y come la conserva; con la miel y  cáscara del palo harás un jarabe para la tos”. Lo hizo y ganó un premio en la exposición cie la feria departamental. En otras ferias también ganó premios elaborando harinas de plátano, macal y yuca.

Debido al polvo proliferante del verano, se desarrollaban gripes terribles y se oía toser por donde quiera. Así mismo se presentaban

enfermedades digestivas y ataques de lombrices. Don Ernesto Benítez Montero logró extraer la resina del árbol denominado Chimún, la cual era dosificada para cural de parasitosis al gran número de niños enfermos de este tiempo.

Era época del General Ubico, dictador que gobernó Guatemala con mano de hierro, decretó la Lev Fuga y el Impuesto de Vialidad. La pobre gente que delinquía v no tenía para la multa era enviada a trabajar en la carretera que de Cobán conduciría a Petén; este castigo era impuesto así mismo a los negligentes en el trabajo de la milpa comunal, la cual tenía que ser hecha antes que la propia.

A Ponce Vaides, en ese entonces Jefe Político v Comandante de Armas y un tirano salido de la alforja del Ubico, le encantaba el chisme. En varias ocasiones mando a azotar a varias señoras por haber comentado sus amoríos con una jovencita vecina; ordenaba azotes a su saber y antojo por cualquier nimiedad que no le agradara. La guardia montada ejecutaba a los chicleros que encontrara trabajando sin el contrato respectivo. Era común encontrar cadáveres “guindando” de los árboles de chicozapote, ejecutados en plena labor.

Había soplones al servicio del tirano. En cierta ocasión una señora fue denunciada de estar ejerciendo la brujería y sin más juicio que el del poderoso comandante fue enviada a la Penitenciaría Central a purgar diez años de prisión, su foto con una calavera y sus libros fue expuesta en la “Gazeta Policial”. La vida en esa Penitenciaría era cruel; las ponían a moler café en piedra y con las rodillas en el suelo hasta sangrar. Cuando esta señora regresó a su tierra ya Ponce estaba por irse de Petén. La doña con la complicidad de uno de los asistentes de Ponce le mando algo para colocarlo en sus pantuflas lo que le ocasionó fístulas en los pies que no le sanaron

jamás.

Eran Las postrimerías del gobierno de Ubico; Ponce Vaides fue ascendido a General y ocupó la presidencia en forma efímera, ya que lo derrocó el movimiento revolucionario del veinte de octubre de

mil novecientos cuarenta y cuatro. Llegó como Comandante y Jefe Político el coronel Oscar H. Peralta. Este trajo la modalidad de las serenatas con marimbas, pues eta un excelente compositor. Gustaba de grandes banquetes teniendo a su servicio a uno de los mejores cocineros de la culinaria petenera: Sabino Castillo.

Todos los municipios tenían impuesta la obligación de presentarse trayendo sus muestras de productos agrícolas. Su reina, pasaba a ser la embajadora de la feria titular de la cabecera y tenían que traer su folklor, su música y vestidos acostumbrados del lugar.

Peralta compuso una melodía muy bonita que se llama Corazón de Madre, fundó el Club de Tiro y Pesca e hizo muy buenas migas con la familia de don Víctor Vadillo, único fotógrafo de Flores. Las bellas y cultas hijas de don Víctor, Hilda y Olimpia, fueron del círculo de amistades del Cnel. La caída de Peralta fue muy triste pues iuvo que pagar los platos rotos de Ponce; fue apresado por agentes especiales del gobierno juntamente con su secretario Leopoldo Castillo Saenz y ambos fueron encarcelados como reos comunes y corrientes.

En la montaña, un chiclero cantaba la siguiente copla:

Estaba picando una vara muy alya

y vide un avión

llevando a Peralta

Chimi Chiminique

Chimi Chiminay

Posted in: ENSAYOS