UNA CRUZ HONRA A PETEN

Posted on octubre 30, 2011

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UNA CRUZ HONRA A PETEN

Efraín Canek Burgos

Las horas, los días y los meses siguen su curso, como que en el mundo nada ha sucedido, mientras que en el corazón de los dolientes sigue palpitante el dolor del ser querido que se fue para no

volver. Hoy dos de noviembre, como una coincidencia, “Día de todos los fieles difuntos”, cumple seis meses de haber fallecido un

amigo, que en vida no fue un amigo, sino un hermano, por ello es que escribo estas líneas porque hay pesares que embargan el alma y la anonadan. Y si el hombre se ha hecho para las pruebas duras y

difíciles, con mucha más razón él dolor nos atormenta y nos hace

enmudecer. No alcanzamos a determinar el misterio de la vida y el destino de los hombres, especialmente aquellos que se juegan la existencia misma frente a la tragedia inesperada, frente al golpe rudo y fatal. El 2 de mayo de 199l en las puertas de la Fuerza Aérea de Guatemala se colocaron listones negros en señal de duelo por la desaparición física del Ex-Comandante de esa Institución castrense, “General de Aviación Anacleto Maza Castellanos”, oriundo de Ciudad Flores, Petén, y quien escaló por su valor y entereza, lo máximo de los grados del Ejército, como fue el de General de Aviación, y que en dicha fecha 2 de mayo, fatal para las fuerzas armadas, para Petén y para su distinguida familia, perdió la vida a

manos de unos asesinos.

El alto exponente de nuestro ejército e hijo de Petén, a una edad que empieza a dorarse su madurez promisora de mayores logros para la patria, se va dejando una estela de recuerdos y de amistades, desde las rústicas bancas de la Escuela Primaria en la antigua Escuela Nacional de Varones (hoy edificio de la Municipalidad) allá por la década del 50, en que estudiamos juntos, siempre soñó con llevar en la solapa del saco, las alas de la aviación, lo que con entereza de espíritu valiente logró como pocos

lo han logrado, lo que ha sido y será un orgullo para Petén, ya que

desempeñó el alto cargo de Jefe y Comandante de la Fuerza Aérea

Guatemalteca. Al partir Anacleto Maza Castellanos, dejó en los anaqueles patrios el testimonio de una vida intensa, de una voluntad nutrida, de una fe alumbrada por un valor y coraje para la defensa de los intereses de Guatemala.

Ante la muerte que es única, que anula los últimos afanes de los

hombres, nada podemos hacer los que estamos esperando. “turno”.

Sólo pedimos a Dios, resignación para los seres queridos que dejó el apreciable amigo y compañero, ante el dolor que aún embarga su

corazón y a los miembro del ejército, que sirva de ejemplo la vida que ofrendó en aras del valor el petenero Maza Castellanos.

Al escribir el presente comentario lo hago en este día de los fieles

difuntos para renovar mis más sinceras muestras de pesar a sus

deudos, ya que como peteneros comprendemos el sentimiento que

genera abundante en el amor y  al abrir de par en par las puertas del alma en este dos de noviembre, es a manera de un belfo que otea hacia las latitudes al encuentro con el deseo, con la hiera del sustento, con el agua cristalina, con la estrella y el sol, con la naturaleza de Dios. La sincera expresión de lo que sentimos en la vida no podemos sentir que ésta finalizó, y si podemos afirmar cuando nuestra agonía empieza.

Dedico este recuerdo póstumo a los miembros de la familia y a Petén, por la fatal tragedia de un compañero, reiterándoles mi sentimiento en esta forma y siempre les digo: que no busquen jamás en Ia penumbra, ni menos en los mundos de la pena, busquémoslo con bondad y faz serena, más allá de ese sol que nos

alumbra. Lo ha visto, un cometa que se encumbra, apolo espiritual,

ya sin cadenas, que dueño de una vida ultraterrena su eternidad de

estrella ya columbra en el firmamento. Déjalo, pues, que siga en su gran vuelo, con las alas abiertas como un grito en picada ascendente para el cielo. Acaso porque el alma vencedora, como

una evasión al infinito, donde Dios inaugura cada aurora y una estrella más… cuando llega un valiente de Ia tierra a los cielos.

Hoy, dos de noviembre, con el Ienguaje silencioso y misterioso de los muertos dialogan en este día para decirse tantas cosas, y recordar con alegría sus faenas terrenas, allá en el panteón de las

flores, una cruz solidaria como faro de luz brilla haciendo honor a Petén, ahí yace un valiente, ahí está el alma de quien en vida fuera, el General de Aviación ANACLETO MAZA CASTELLANOS, descansando en paz.

Ciudad Flores,

Por: Efraín Canek Burgos

Petén,2 de noviembre de 1991.

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