NUESTRA LAMENTABLE CARRETERA

Posted on febrero 9, 2012

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NUESTRA LAMENTABLE CARRETERA

LORENZO MAS CETINA

Cuando se puso en servicio la carretera de terracería hacia Peten, los amantes del progreso y en especial los peteneros, sentimos un gran regocijo por que creíamos que con esa puerta abierta que le daba salida hasta el entonces aislado Petén; esa obra que abarca desde La Ruidosa situada a 245 kilómetros de la ruta al atlántico, lugar este que sirve de punto de partida hacia el bello Río Dulce, Modesto Méndez, atravesando desde luego, el majestuoso puente sobre el citado río de unos ochocientos metros de largo.

Del puerto fluvial actualmente llamado Modesto Méndez, y que antes se conocía como, CADENAS,’, empieza la carretera hacia San Luis, Municipio del Departamento de Petén, pasa después por Poptún hasta llegar a San Benito, también Municipio del mismo Departamento; ésta es en términos generales lo que comprende la carretera al Petén con una distancia aproximadamente de 245 entre La Ruidosa y San Benito.

El total de la Carretera que se recorre de la Ciudad Capital hasta Santa Etena y San Benito, es de quinientos kilómetros poco más o menos, la mitad de esta distancia corresponde a la ruta al Atlántico, obra ésta que se debe al Coronel Jacobo Arbenz Guzmán, cuando fue presidente de la República de Guatemála; hay que recordar que cuando se inició la construcción, hubo mucha oposición de parte de compañías que tenían fincado su interes en la parle norte de la República, pero se llevó a cabo contra viento y marea y ahí está acortando distancias. De La Ruidosa a Modesto Méndez, se encuentra bien asfaltado, quizá sea el mejor asfalto que se recorre hacia el olvidado Petén.

De Modesto Méndez que limita los departamentos de lzabal y Petén, comienza el calvario y sin saber brincar, nuestro cuerpo principia a contonearse, a hacer piruetas y sin querer queriendo, se aprende a bailar la lambada, los riñones a querer subirse hasta la nuca y en fin, a hinchar el cuerpo y los gluteos, deseando llegar cuanto antes a su destino o sea a Santa Elena.

Ya se puede imaginar mi paciente lector, que al final de este incomodo viaje, lo que uno desea es encontrar una buena ha maca y un sabroso refresco para olvidar el traqueteo, Recuerdo que cuando la carretera se inauguró, tuve Ia dicha de hacer el recorrido en un vehículo ligero, acompañando la comita presidencial, es decir, parte de ella, ya que el presidente Méndez Montenegro y sus principales colaboradores hicieron el resto de recorrido de Cadenas hasta Santa Elena por vía aérea en helicóptero. En ese tiempo daba gusto contemplar la belleza de la vegetación, con árboles frondosos a cada lado de la carretera, en todo el trayecto admiraba uno la begonia silvestre, con sus flores matizadas con diferentes colores; pero apenas se abrió la carretera, principio la inmigración desordenada, llegando familias enteres a establecerse en lugares que más les convenía, esta gente llegó con herramienta a talar cuanto árbol se ponía en su camino, para sembrar su milpa y el fuego a destruir cuantas cosas encontrara, así comienza á desangrarse la selva virgen petenera.

En la actualidad vemos en casi todo el trayecto, grandes àrboles tirados y quemados que otrora fueron pulmón y vida del Petén. Si la carretera llevó progreso, también llevó destrucción y ruinar ahora se caminan leguas y leguas sin encontrar animales o aves de bello plumaje y ha sido tal la cacería que se ha desatado contra la fauna, que ya no se encuentra ni un venado, , cojolito, tepescuintle y no digamos loros y guacamayas, pavos, éstas con la colaboración de depredadores cruzan las fronteras patrias e ir a adornar museos, parques y casas de gente adinerada, año con año llegan hasta en carros de alquiler a comprar estas lindas aves, cotizadas a precios muy altos; para evitar en parte este negocio ilícito, las autoridades deben ejercer un control más estricto y eficiente a efecto de que se siga extinguiendo lo poco que queda de nuestra fauna.

En cuanto a la carretera asfaltadla que tanto hemos soñado y seguiremos así, a saber hasta cuando, esperamos que Dios nos haga el milagro antes del año dos mil; pero si no fuera posible tanta belleza, por lo menos que la carretera tenga un debido mantenimiento para que los vehículos puedan transitar sin peligro de dejar toda o parte de su carrocería en la actual carretera llena de hoyos, que tal pareciera que los hubiera sido trasladados a la carretera al Petén.

Creo que si el gobierno no desea dejar asfaltada la mencionada carretera, no obstante el ofrecimiento hecho durante su campaña presidencial del actual gobierno y no digamos todas las veces que llegó al Petén. En de su mandato presidencial tuvo la oportunidad de cumplir sus ofrecimientos y todo pasó sin que pasara nada. Por ahora debemos insistir cada día pedir que la carretera sea balastrada y con un mantenimiento constante y dejemos el asfalto para otro gobierno que le guste el progreso y bienestar de nuestro querido, sufrido y olvidado Petén.

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